El museo está enclavado en la capital del Estado de Tabasco, región con una de las más ricas variedades de flora y fauna de México. Las exposiciones intentan contribuir a la conservación de esa riqueza, mostrando el papel del hombre en el medio natural y los aspectos que comparte con sus otros habitantes, de manera que los visitantes puedan evaluar los efectos de sus acciones sobre el medio ambiente. El edifico del museo consta de cinco salas de diferentes formas y dimensiones, tres en el nivel inferior: “Tierra”, “Vida” y “Tabasco”, y dos en un mezzanine: “Hombre” y “Recursos”.  Los espacios fluidos entre las salas y el mezzanine abierto hacia el nivel inferior, ofrecen perspectivas profundas y diversos ángulos de visión de las exposiciones que permiten interrelacionar sus temáticas.

Las exposiciones están concebidas como un medio de comunicación de carácter didáctico, sobre las características, procesos y fenómenos de la naturaleza. La sala “Tierra”, de planta circular, organizada alrededor de un globo terráqueo en movimiento, presenta una síntesis del origen y formación del universo y de la Tierra, mostrando sus procesos geológicos y sus características. La sala “Vida”, de doble altura, dominada por la réplica del esqueleto de un alosaurio, presenta el origen y evolución de la vida a lo largo de las eras y épocas geológicas. La sala “Tabasco”, muestra los procesos y particularidades geográficas y geológicas de la región, así como su riqueza natural. La sala está rematada por un gran diorama de doble altura que recrea un fragmento de selva a tamaño real, incluyendo especímenes de su fauna. La sala “Hombre”, muestra la posición de los humanos en el reino animal y una detallada exposición de su evolución, resumida por un conjunto de figuras corpóreas integrado por una mujer con su hijo en brazos, acompañada por sus “parientes” vivos y extintos más cercanos. Por último, la sala “Recursos”, en la que destaca la parte superior del diorama de la selva que se desplanta en la sala “Tabasco”, muestra la explotación de los recursos naturales, desde su aprovechamiento por los pueblos prehispánicos, hasta la sobrexplotación actual y la urgencia de una utilización sustentable.

Las exposiciones se integran con originales y reproducciones de piezas paleontológicas, prehistóricas, geológicas, antropológicas y de flora y fauna, complementadas por dioramas, modelos, maquetas e información gráfica de diverso tipo, que exponen su temática de manera amena, clara y concisa.

Ubicación: Villahermosa, Tabasco

Año: 1988

Cliente: Gobierno del Estado de Tabasco.

Alcances del trabajo:
Proyecto y realización de la museografía.

Superficie de exposición: 780 m2

Directores del proyecto: Jorge Agostoni, Iker Larrauri.

Colaboradores:
Marco Barrera Bassols, Teresa Márquez Martínez, Elisa Martínez Crowther, Humberto Alcántara Nava, Vicente Romero Rubí.

Arquitectos del edificio del museo:
Ramón Torres Martínez, Héctor Velázquez Moreno.