La ampliación y reestructuración del Museo Nacional de Arte constituyó una de las mayores empresas de transformación del paisaje museístico del país, tanto por la magnitud y rango histórico y cultural del edificio que alberga al museo, como por la amplitud, riqueza y calidad de sus colecciones. La adaptación del antiguo Palacio de Comunicaciones a las funciones expositivas del museo se rigió por criterios de respeto a sus valores históricos y arquitectónicos, procurando que el edificio mismo proporcionara la pauta para la estructuración museográfica de los espacios.

La organización de las exposiciones, determinada a través del análisis del ordenamiento de las colecciones y de las características arquitectónicas del edificio -en especial las notables diferencias de altura y tratamientos decorativos de sus tres niveles principales-, permitió configurar secuencias museográficas con relaciones adecuadas y complementarias entre los espacios y las obras, articuladas mediante circulaciones claras que permiten diversas opciones de visita.

Las modificaciones necesarias para dotar al edificio de las instalaciones técnicas que requiere un museo contemporáneo, organizar los recorridos museográficos en amplias y fluidas secuencias expositivas, reducir el exceso de luz natural e incrementar las superficies verticales de exposición, así como para vestibular los accesos a las salas y controlar las condiciones interiores de temperatura y humedad, se realizaron con formas, volúmenes, proporciones y acabados que, a la vez que se integran con los de la arquitectura, caracterizan la nueva función de los espacios. Para proporcionar condiciones óptimas de visibilidad y conservación de las obras, la iluminación baña de manera tersa y uniforme los planos museográficos de los muros, mediante sistemas diferentes según las alturas y particularidades de los espacios.

Los ambientes así renovados, modernizados, abiertos, pero sin alterar su esencia original, conforman espacios nítidos y serenos, con el fin de hacer del museo un lugar de encuentro privilegiado entre el público y el arte.

Ubicación: Antiguo Palacio de Comunicaciones, Tacuba No. 8, Centro Histórico, Ciudad de México.

Año: 2000

Cliente: Patronato del Museo Nacional de Arte, A.C.

Alcances del trabajo: Adaptación arquitectónica de los espacios de exposición, proyecto museográfico y dirección de las obras.

Superficie de exposición: 5500 m2

Director del proyecto: Jorge Agostoni

Colaboradores:
Mara Vázquez Moreno, Vicente Romero Rubí, Salvador Cruz Rodríguez, Alejandro Leal Palacios, Margarita Zavala Yáñez, Hilario Rangel Ramírez, José Fidel Solís Flores, Víctor Leal Palacios, Adriana Rodríguez, Alejandro Leal Palacios, Silvana Agostoni

Arquitecto del edificio: Silvio Contri, 1912